La estabilidad económica parece haberse convertido en un recuerdo lejano para la comunidad de Alcorta. Según una encuesta de opinión realizada por Radio Imagen entre el 1 y el 10 de abril de 2026, la situación financiera de los hogares ha cruzado un umbral crítico: el 50,8% de los consultados afirmó que su sueldo ya no es suficiente para llegar a fin de mes.
El estudio, realizado a través de mensajes de WhatsApp sobre una muestra de 100 habitantes locales, expone una realidad alarmante: para cubrir el bache entre los ingresos y el costo de vida, la mayoría de estos vecinos recurre al endeudamiento con tarjetas de crédito. Lo que antes era una herramienta para consumos extraordinarios, hoy funciona como el único salvavidas para costear gastos básicos y alimentos.
El alquiler: el principal "agujero negro"
La crisis muestra su cara más dura entre quienes no son propietarios. El informe destaca que el porcentaje de personas con dificultades financieras se acrecienta drásticamente entre las familias que alquilan.
En una localidad donde el promedio de una renta habitacional ya alcanza los $450.000, el peso del techo sobre el presupuesto familiar se ha vuelto asfixiante. Para un trabajador promedio, destinar casi medio millón de pesos solo al alquiler deja un margen mínimo —y en muchos casos inexistente— para el resto de las necesidades vitales.
Una tendencia que preocupa
Los datos obtenidos durante los primeros 10 días  de abril reflejan un escenario de vulnerabilidad social que afecta transversalmente a la población. El recurso de "patear" los pagos mediante el plástico no solo evidencia la falta de liquidez inmediata, sino que genera una preocupación a mediano plazo por los intereses acumulados, en un círculo vicioso de deuda que parece difícil de romper para el vecino de a pie.