22 de Setiembre 2026/ En la localidad de Alcorta, la ciberdelincuencia ha encendido las alarmas de la comunidad. Según datos recientes, se registran entre cuatro y cinco intentos de estafas por semana, una cifra que refleja el asedio constante al que están expuestos los habitantes. A pesar de la gravedad y la frecuencia de estos episodios, las autoridades advierten que muy pocas personas se animan a denunciar la situación a través de internet, lo que invisibiliza la verdadera magnitud del problema.
Durante el último mes, familias damnificadas expresaron su profundo descontento y preocupación por la diversidad de modalidades utilizadas por los ciberestafadores. El principal denominador común de estas maniobras es infundir miedo o generar falsas expectativas en las víctimas para forzar una respuesta rápida. En lo que va del año, ya se han reportado estafas millonarias dentro de la localidad.
Las modalidades más frecuentes
Los delincuentes diversifican sus canales de ataque según la plataforma digital utilizada:
- Correos electrónicos (Phishing): Vecinos informaron la recepción de mails falsos firmados por supuestos abogados que notifican la búsqueda de herederos de un familiar. Otra variante más agresiva incluye falsas citaciones sobre investigaciones por posesión de material pornográfico. En ambos casos, se exige estrictamente que la respuesta y el contacto se realicen únicamente por correo electrónico.
- WhatsApp: Se contactan ofreciendo falsas promociones, bonos o trámites en nombre de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), la Empresa Provincial de la Energía (EPE) u otras compañías de servicios públicos.
- Redes sociales: Publicitan falsas oportunidades de inversión financiera utilizando de forma fraudulenta el nombre de empresas de renombre.

El "modus operandi": buscar el error a través del impacto emocional
El objetivo central de los ciberdelincuentes es asustar a la gente o tentarla con soluciones mágicas, para luego insistir de manera constante hasta obtener una contestación. Una vez que la víctima muerde el anzuelo y responde el mensaje, los estafadores inician el proceso de recolección de datos personales, claves bancarias y accesos que les permiten vaciar cuentas o solicitar créditos a nombre de los damnificados.
Ante esta situación, el comisario local, Fernando Larroquette, brindó recomendaciones contundentes a la población y enfatizó la importancia de la prevención: "No deben contestar ningún tipo de mails, WhatsApp ni mensajes sospechosos. Todo conflicto, trámite oficial o citación legal real no se realiza a través de las redes sociales".
Asimismo, la autoridad policial pidió a los ciudadanos "tener mucho cuidado con este tipo de situaciones", reconociendo la complejidad técnica que conllevan estas investigaciones, ya que "ante una estafa de este tipo es muy difícil dar con los delincuentes".